Era como no saber donde empiezan y acaban las cosas, como beber una botella de vodka de un sólo trago, como los besos apasionados a media noche, como el mejor de los porros, de las caricias, de los roces, como el mejor libro que has leído en tu vida, como una de esas miradas que lo dicen todo, como tu canción preferida, como el amor, o algo así.