
Te quiero por que en tus ojos se dibujan estrellas llenas de luz.
Te quiero por que la noche se vuelve interminable imaginando figura inexistentes y por que la literalidad de ese acto sobresaltó mis emociones.
Te quiero por los cien mil gestos que hablan por ti.
Te quiero por la sonrisa discreta que se dibuja en mis espejo.
Te quiero cuando pienso en la fatalidad del destino y cuando me siento en la banca de un parque a dibujarte en rostros desconocidos.
Te quiero en tiempo y espacio, aún cuando éste es indefinido.
Te quiero en la nostalgia y en el deseo de rebasar mis límites.
Te quiero en mis sueños dónde sin hablar tus piernas sujetan las mías.
Te quiero por que tu nombre está en cada canción y por las historias que podemos narrar.
Quiero tú risa tierna, tú mirada alucinante, tú rostro deslumbrante, tus lágrimas dulces, tú suave voz, tú belleza indescriptible, tus manos que trabajan con tú pasión.
Te quiero en las lineas que no te he compartido.
Te quiero en la mano invisible y en los abrazos emotivos que nos damos.
Te quiero en tú timidez y en tú locura.
Te quiero en los sinsabores de los días turbios, y en los amaneceres prometedores.
Te quiero en todo, te quiero en nada. En sombras en luces.
Te quiero si olvido...
Te quiero por qué quiero quererte.