lunes, 23 de agosto de 2010

"Las cosas que no nos dijimos".

Había olvidado la sensación de terminar de leer una novela e inevitablemente llorar.
"Las cosas que no nos dijimos" por el escritor frances, Marc Levy, realmente es un libro que te atrapa , que disfrutas, ries, lloras, te enojas, y demas emociones que surgen en sus 346 páginas.
La vida te presenta día a día algo nuevo, pero desafortunadamente somos gente vacía, egoístas, orgullosos. En ocasiones aunque tengamos la oportunidad de hacer algo que nos haga felices, preferimos decir "NO", sentir ese sufrimiento, sentir alguna clase de vacío en nuestra vida, yo a veces no entiendo de que sentimos esa constante necesidad de sufrir, por lo que sea, puede ser lo más insignificante y aún así queremos, (todavía no entiendo muy bien), si es demostrarnos a nosotros mismo o a los demás, que nuestra vida no puede ser tan hermosa, como al parecer lo es.
Y después surge el arrepentimiento de tomar o no una decisión, y volteamos, la vida se ha pasado, y ya no hay segundas oportunidades para cuando algo es definitivo.

Hija mía:

Cuando leas esta carta, se me habrán acabado las fuerzas; espero que no me guardes rencor, he preferido evitarte una despedida inútil. Ya es bastante enterrar a un padre una vez. Cuando hayas leído estas últimas palabras, sal de casa unas horas. Vendrán a buscarme, y prefiero que no estés presente. No vuelvas a abrir esta caja, estoy durmiendo en ella, sereno, gracias a ti. Julia mía, gracias por estos días que me has dado. Hacia tanto tiempo que los esperaba, hacia tanto tiempo que soñaba con conocer a la mujer maravillosa en la que te has convertido. Es uno de los grandes misterios de la vida de un padre este que habré aprendido estos últimos días. Hay que saber amaestrar el tiempo en el que uno conocerá al adulto en que se ha convertido su hijo, aprender a cederle paso. Perdóname también por todo lo que no hice o hice mal en tu infancia, sólo yo soy responsable. No estuve presente lo suficiente, no tanto como deseabas; me habría gustado ser tu amigo, tu cómplice, tu confidente; solo he sido tu padre, pero lo seré para siempre. Donde quiera que vaya...

No hay comentarios:

Publicar un comentario