martes, 1 de mayo de 2012

Anáfora del virtuosismo.





Ni el alma naciente y moribunda 
Ni tu olor maduro y frágil
Ni las miradas efímeras que a menudo mienten
Ni las confabulaciones del destino
Ni el amor inconsciente, irreal y estúpido
Ni las lágrimas críticas e hirientes
Ni los prolongados suspiros 
Ni el vómito de palabras quemándote
Ni los viejos sitios donde amé la vida
Ni los adultos con su intolerancia a soñar 
Ni las ideologías colectas con pretexto al progreso 
Ni mi temor con hedor a deseo
Ni las consideraciones con el ayer 
Ni tu elevado gusto a los cuestionamientos 
Ni tu narcísimo infinito 
Ni él que está allá y en ningún lugar
Ni los restos de felicidad agobiándome 
Ni yo, contigo, sin nada
Ni el mundo, el tiempo, mi cuerpo y el amor. 
Sin ti. 

 -Valeria Quiroz- 


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